Hay eventos de empresa que se recuerdan por el lugar, otros por la actividad y algunos porque consiguen combinar ambas cosas. En este caso, Baleària eligió Terra Mítica para vivir una jornada diferente en la que los participantes cambiaron por unas horas su entorno habitual por paellas, fogones y una competición gastronómica entre compañeros.
El reto era sencillo de explicar, pero no tanto de ejecutar: organizarse por equipos y conseguir preparar una buena paella entre todos.
A partir de ahí, cada grupo tuvo que encontrar su propia forma de trabajar, repartir responsabilidades y enfrentarse a una cocina en la que el resultado dependía tanto de los ingredientes como de la coordinación del equipo.